Sobre el chat de Colombia
Bogotá amanece siempre con olor a café de altura y ese frío que se cuela hasta los huesos, pero en la capital el ritmo no se detiene: desde la sabana hasta el centro, donde el barrio de La Candelaria guarda balcones coloniales y el sabor de un chocolate santafereño recién hecho. Más al norte, en Usaquén, los domingos se llenan de puestos de artesanías y empanadas de pipián, mientras que en Chapinero la noche vibra con música vallenata y reggaetón hasta el amanecer.
Y no hablemos de la Costa Caribe, donde Cartagena de Indias se viste de blanco en el Carnaval y el aire huele a pescado frito y a mar. Allí, las bozales de María la Gorda o el sonido de las gaitas se mezclan con el rumor de las olas en Bocagrande, mientras que en Santa Marta el Tayrona espera con sus playas de arena blanca y cocoteros inclinados por el viento. ¿El común denominador? La gente, que en cualquier rincón del país te recibe con un «qué más» y un plato de bandeja paisa en la mesa.
Última actualización: 14 de julio de 2026