Sobre el chat de San Juan Nepomuceno
El valle de los Carretos guarda un rincón donde la historia colonial se mezcla con el bullicio de hoy: San Juan Nepomuceno. Fundado en 1776 por Antonio de la Torre y Miranda, este municipio de Bolívar conserva en sus calles el eco de las familias que llegaron desde Pileta y San Benito para poblar la región. Pero no es solo el pasado lo que atrae; aquí, la vida late al ritmo de la música de Petrona Martínez, esa voz que le dio brillo al bullerengue, género que late fuerte entre sus lomas.
Si algo define a este pueblo es su dulzura, literalmente: la Galleta María Luisa, una delicia de harina y merengue que corona con cereza. No hace falta buscarla en un escaparate concreto; basta con preguntar en el mercado o en cualquier casa del pueblo para que te la enseñen con orgullo. Y cuando cae la tarde, el aire se llena de historias contadas al calor de un cafecito, mientras el Santuario de Los Colorados, a pocos kilómetros, vigila desde sus colinas al mono colorado que salta entre los árboles.
Quien entra en esta sala suele hablar de dos cosas: de la casa de la cultura, donde se forman nuevos talentos, y de las veredas donde aún se escuchan los relatos de los viejos sobre los indios Malibú. Aquí no hay que inventar temas; el pueblo los trae puestos: la galleta, el mono colorado y esa música que se cuela por las ventanas.
Última actualización: 17 de septiembre de 2026