Sobre el chat de Ovejas
El aire en Ovejas huele a tierra seca y a tabaco curado cuando el viento sopla desde los Montes de María. Los ovejeños, gente de hablar pausado y gestos cálidos, te reciben con historias de la hacienda que le dio nombre al pueblo, un lugar donde el tiempo parece correr al ritmo de las gaitas que suenan en diciembre. Al caer la tarde, el arroyo Pechilín arrastra historias entre sus orillas, mientras en la plaza los mayores se reúnen a recordar cómo Don José María Pizarro trajo el primer tabaco en 1870.
En esta sala no solo hablamos de lo que crece en sus suelos —tabaco, yuca, maíz— sino de cómo el Festival Nacional de Gaitas ha convertido al pueblo en un referente musical. Los instrumentos que llegaron con los gallegos en la conquista se mezclaron con ritmos locales hasta convertirse en un sello identitario, y aquí aún se escuchan gaitas que suenan a Maracaibo y a Cartagena al mismo tiempo. Los Montes de María, con su fauna y flora, son el telón de fondo de una vida que se resiste a perder sus raíces.
Si vienes buscando algo más que charla, aquí encontrarás a quienes saben que en Ovejas hasta el silencio tiene ritmo. No es un pueblo de postales bonitas, sino de gente que trabaja la tierra con las manos y que celebra la vida con gaitas y ron de caña. ¿Quieres saber cómo suena una fiesta en el casco urbano o qué se dice de la hacienda que le dio nombre?
Última actualización: 22 de septiembre de 2026