Sobre el chat de Amistad
De madrugada, cuando el WiFi se convierte en el único plan, aquí se cuela el que busca a alguien con quien echarse unas risas a las tres de la mañana o el que necesita desahogarse sin que le pregunten de dónde es. No es raro que entre un universitario que ha suspendido el parcial de Estadística y una abogada que odia los lunes, pero los dos acaban hablando de lo que sea que les quite el aburrimiento.
La gente entra con dos ideas claras: o ya ha quemado todas las apps de citas y quiere hablar de algo que no sea el tiempo, o directamente huye de los grupos de WhatsApp familiares donde todo se tergiversa. Aquí no hay que justificar por qué te apetece hablar de videojuegos a las cuatro de la tarde o de lo mal que huele el metro a las ocho de la mañana. Lo único que piden es que no te hagas el interesante: si llegas con un rollo de "soy el alma de la fiesta", en cinco minutos te van a dejar solo con tus memes.
Eso sí, si buscas a alguien para jugar online, criticar a ese vecino que nunca recoge los excrementos del perro o simplemente contar que hoy te has reído hasta llorar con un vídeo de gatos, este es el sitio. La clave está en no forzar el rollo: si al principio crees que nadie va a responder a tu "hola, ¿alguien quiere hablar de música indie de los 90?", al rato te llegará un "yo tengo un disco de Vetusta Morla que no he escuchado en años, ¿te apetece analizarlo?".
Última actualización: 25 de septiembre de 2026