Sobre el chat de Cúcuta
Vivir en Cúcuta es acostumbrarse a que el sol pique fuerte al mediodía, pero a que las noches en el barrio San Mateo se aligeren con el aire de la montaña. Aquí la gente no pierde el tiempo: a las 6 de la tarde ya huele a arepa de maíz pelao en las esquinas de La Parada, y si te asomas a la plazoleta de los Libertadores, verás a los abuelos jugando dominó mientras los jóvenes discuten fútbol entre risas. El cerro El Santuario, aunque no es el más alto, es el punto donde todos los cucuteños suben al menos una vez al año, no por el récord de altura, sino por el atardecer que pinta el cielo de naranja sobre la ciudad.
Si quieres saber cómo se vive el día a día en la capital del Norte de Santander, aquí no hay guías turísticas ni postales bonitas: en esta sala se habla de la ruta de los buses que hacen la ruta entre el terminal y el centro, de los puestos de empanadas de yuca en el mercado de La Central, y de por qué en los barrios obreros como La Joya o La Corocora la gente celebra el Carnaval de la 44 con más pasión que en la propia capital departamental. Eso sí, si preguntas por el clima, prepárate para que te suelten un "aquí llueve cuando quiere" y se rían de tu sorpresa.
Última actualización: 9 de agosto de 2026