Sobre el chat de Chinú
El nombre del pueblo viene de los zenúes, que llamaban a estas tierras «Mexión». Antes de que llegaran los españoles, la zona era un centro político de los indígenas, gobernado por la cacica Tota desde la capital del cacicazgo Finzenú. Hoy, Chinú sigue siendo un lugar donde la historia se respira en cada esquina, desde los pozos artesianos que abastecieron a sus habitantes desde antaño hasta las sabanas que rodean el casco urbano.
La economía local gira en torno al calzado artesanal, un oficio que ha trascendido fronteras: los modelos que salen de sus talleres se venden en todo el país y más allá. Pero no solo es el cuero lo que define a Chinú. La tierra, fértil y generosa, da ñame y ajonjolí, cultivos que marcan el paisaje rural. Además, la energía fotovoltaica y los proyectos de gas natural dibujan el futuro del municipio, que mira hacia Sincelejo a solo media hora por carretera.
Los arroyos como el Mochá o el Canoas riegan estas tierras al ritmo de las lluvias, y la Ciénaga del Orozco recuerda que, aunque pequeño, Chinú es un territorio de contrastes. Aquí, el pasado y el presente conviven: los cimientos precolombinos bajo los pies y la Cooperativa Transportadora Torcoroma, donde los chinuanos tienen mayoría accionaria, como símbolo de su peso en la región.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026