Sobre el chat de Atlantico
En el Atlántico no se vive igual en ningún otro rincón de Colombia. La brisa salada de Puerto Colombia, ese pueblo playero que huele a coco fresco y a parrilla los domingos, contrasta con el bullicio de Barranquilla, donde el río Magdalena parece susurrar historias de navegantes y cumbiambas.
Si pasas por Sabanalarga, no te pierdas el puente sobre el río Magdalena al atardecer: la luz dorada se refleja en el agua y parece que el tiempo se detiene. Allí, entre caseríos de techos rojos y tiendas de abarrotes, se cuecen los mejores bollos de maíz que probarás en la vida, recién hechos y con queso costeño derretido.
Última actualización: 7 de agosto de 2026