Sobre el chat de Cartagena Colombia
Entre balcones coloridos y el olor a arepa de huevo por las mañanas, así suena la Cartagena que la gente de aquí lleva dentro. No es solo el turismo de Getsemaní o el bullicio de la Plaza de Santo Domingo, sino el detalle que marca la diferencia: cada atardecer en Bocagrande, cuando el sol se esconde tras el Castillo San Felipe, los pescadores del barrio aún regatean el precio del día con los vendedores del mercado.
Si te gusta el ritmo de la gaita en el Carnaval —el de antes de la salsa comercial—, aquí lo viven con devoción. En Palenque, a solo 50 minutos en bus, el legado africano se respira en cada tambor, pero en la ciudad vieja basta con sentarse en un café de la calle del Arsenal para escuchar historias de piratas que ni Hollywood se atrevió a contar.
Última actualización: 5 de agosto de 2026