Sobre el chat de Moraña
En la parroquia de Gargantáns hay dos piedras que llevan ahí desde el neolítico: el menhir de Gargantáns, de 192 centímetros y grabados de entre 3000 y 2000 años antes de Cristo, y la Lapa de Gargantáns, casi dos metros de altura y función todavía sin descifrar. Nadie sabe con certeza para qué servían, pero siguen en pie.
El municipio también conserva dos iglesias del siglo XII, muy reformadas después: la de San Martiño de Gargantáns y la de San Pedro de Rebón, ambas con ábsides románicos y capiteles labrados que resistieron el paso de las reformas.
Moraña reparte sus 41 kilómetros cuadrados entre nueve parroquias, en la comarca de Caldas, en la zona intermedia entre la llanura de la costa y las tierras altas de Pontevedra. A mediados del siglo XIX el Diccionario de Madoz ya la describía, cuando apenas superaba los 2.700 habitantes. Quien entra a la sala charla de esos menhires, de esas iglesias y de cómo ha cambiado el pueblo desde entonces.
Última actualización: 22 de septiembre de 2026