Sobre el chat de Tomiño
El monte Facho de Tomiño no solo corona el paisaje con sus 660 metros de altura, sino que guarda una de las vistas más limpias de la ría de Vigo. Los vecinos aún suben a su cima para probar el pan de maíz que hacen en la panadería de A Pedra, un local que huele a leña quemada los sábados por la mañana. Por allí arriba, en días claros, se ven hasta las Islas Cíes, y los más viejos del lugar juran que en las noches de verano se oye el repique de las campanas de la iglesia de San Salvador, aunque la última vez que las tocaron fue en la romería de San Roque, en agosto.
La gente de Tomiño no vive de espaldas al río Miño, que marca el límite con Portugal. En las tabernas del casco urbano, como la de O Pombal, sirven vino albariño de las viñas de Gondomar y pulpo a feira los viernes, pero pidan el *caldo gallego* antes de que se acabe la olla del día. Si pasan por el polideportivo de Tomiño un domingo de invierno, no se extrañen de ver a los niños corriendo con camisetas de la SD Tomiño, el equipo que en los 80 llegó a Tercera División: la afición aún vive en cada bar y en cada rincón de la parroquia de Tebra.
Última actualización: 8 de agosto de 2026