Sobre el chat de Uruguay
Montevideo al atardecer, con el sol reflejándose en el Río de la Plata y las casas del Cerro brillando en la colina. Así se ven las cosas desde el Mercado del Puerto, donde el olor a carne asada —el asado uruguayo, con su costra negra y jugosa— se mezcla con el bullicio de los domingos. Si vas, pide un *chivito* con pan negro en la parrilla de la esquina: es el bocado que define por qué aquí el filete no es solo un plato, sino una religión.
Pero no todo es Montevideo. En Colonia del Sacramento, las calles empedradas y las farolas coloniales te transportan a otro siglo, mientras que en Punta del Este el verano explota con fiestones en La Mano y el aire huele a salitre y fernet con Coca. ¿La guinda? El *candombe*, ese ritmo de tambores que en febrero llena los barrios Sur y Palermo con un eco que retumba en los huesos. Si eres de la capital, seguro que conoces el *mate* con facturas en la feria de Tristán Narvaja; si vienes de afuera, prepárate para que te lo sirvan con azúcar si la yerba no te quema lo suficiente.
Última actualización: 10 de agosto de 2026