Sobre el chat de La Estrada
La Torre de la Barreira, en San Martín de Riobó, es el primer saludo que recibe quien llega por el sur. Aunque sus muros ya no se levanten, la huella de los arzobispos de Santiago que aquí recalaron queda escrita en cada piedra. No es un simple solar en ruinas: fue fortaleza, merinería y hasta residencia ocasional de quien gobernaba a golpe de bula.
Cada tercer domingo de mayo, la plaza se llena del aroma del salmón que da nombre a la fiesta. Lo sirven en mil versiones, desde la clásica a la más arriesgada, pero siempre con el mismo río como testigo. Y si el verano aprieta, en junio las calles se visten de fiesta mayor en honor a san Paio, patrón que aguarda entre coplas y vino de la tierra.
Al atardecer, cuando el Ulla dibuja sombras alargadas desde su valle, los montes de Xesteiras o los altos de Cregos parecen susurrar. Aquí el camino importa tanto como el destino: el que bajaba de Orense y Portugal rumbo a Compostela, o el que desde Trasdeza buscaba la costa. La Estrada lo cruzó todo y lo sigue cruzando.
Última actualización: 22 de septiembre de 2026