Sobre el chat de Tena
El Tena que conocen sus gentes es un cruce de ríos y montañas: el Tena, que atraviesa la ciudad de oeste a este, y el Pano, que se pierde entre barrios del norte para unirse al Misahuallí aguas abajo. A solo 510 metros sobre el nivel del mar, el aire húmedo y el verde omnipresente marcan el ritmo de una urbe que huele a tierra mojada y madera quemada en las tardes.
Los tenenses llevan la selva en el bolsillo: las shigras, bolsos tejidos a mano con fibras naturales, son la seña de identidad local. En las calles, no es raro ver a artesanos trabajando el cuero o tallando collares con semillas autóctonas, mientras en el Parque Amazónico La Isla el río Tena se abre paso entre la vegetación antes de fundirse con el Misahuallí. El fútbol, como en casi todo el país, es la pasión que une a las familias los fines de semana.
Si buscas algo más que paisajes, aquí la aventura empieza en la propia ciudad. Los tours por la zona suelen incluir paseos en canoa por el río Tena o visitas a talleres donde se elaboran adornos en mazapán, esa dulzura que solo se encuentra en estas tierras. No hay que salir de los barrios para sentir la esencia de Tena: en cada esquina hay historias que contar.
Última actualización: 22 de septiembre de 2026