Sobre el chat de Azogues
San Francisco de Peleusí de Azogues nació bajo la devoción a un santo y el recuerdo de los campos de pileus que alguna vez cubrían sus llanuras. Hoy, el río Burgay recorre la ciudad, ofreciendo un marco natural a sus calles irregulares.
Los azogueños se reúnen en los mercados y en los talleres de alfarería, como el famoso pueblo de Jatumpamba, a escasos kilómetros al sur‑este, donde la cerámica sigue siendo una forma de vida y un imán para el turismo cultural.
El clima templado y las lluvias constantes hacen que los murales y la artesanía florezcan, reflejando la identidad de una comunidad que, pese a la historia de minas de azogue, mira al futuro con creatividad y orgullo.
Última actualización: 30 de julio de 2026