Sobre el chat de Muisne
En Muisne la vida se respira a ritmo de salitre y palmeras. Los muisneros, gente afable de piel curtida por el sol de la isla, se saludan por la calle con un "buenos días" que suena a costumbre antigua. Aquí el tiempo no corre; se mide en mareas y en el vaivén de las canoas que atracan en el muelle con pescado fresco cada mañana.
La fiesta que marca el calendario es la de San Luis Gonzaga de Muisne, cuando el pueblo entero se viste de blanco y azul para honrar a su patrono. Por las tardes, en la plaza principal, suenan los tambores y las bombas de alegría sin necesidad de invitación. Y no faltan los platos de arroz con coco, cazuelas de pescado o el ceviche de camarón que se sirven en los comedores de madera frente al mar.
La isla no tiene prisa, pero sí carácter. Las calles de arena y tablones crujen bajo los pies al atardecer, cuando los niños juegan a la pelota en la playa y los adultos se reúnen a tomar un tinto en los puestos callejeros. Si buscas el ritmo lento de la costa ecuatoriana, aquí no te lo pierdas.
Última actualización: 7 de agosto de 2026