Sobre el chat de Machala
El mercado 9 de Octubre hierve a las cinco de la mañana cuando los mayoristas descargan cajas de banano de la costa. El olor a fruta madura se mezcla con el rumor de los regatones, esos camiones verdes que cruzan la Panamericana rumbo a Guayaquil. En el centro, la Catedral de San Felipe domina la plaza con sus torres grises, testigo de más de dos siglos de historias entre sus muros.
Por las tardes, en el malecón de la vía La Proveedora, los jóvenes se reúnen para tomar el fresco mientras el sol se esconde tras los cerros de Chilla. No faltan los vendedores de empanadas de viento, esas obleas crujientes rellenas de queso y cebolla que parecen hechas para acompañar cualquier conversación. Quien no haya probado una con una taza de café de la zona, no sabe lo que es un desayuno machaleño de verdad.
Última actualización: 8 de agosto de 2026