Sobre el chat de Pilas
El olor a salitre y a tierra mojada llega hasta Pilas desde Doñana, donde los arrozales y los pinos se mezclan con el rumor del arroyo Alcarayón, afluente del Guadiamar. Aquí el verano no perdona: entre el calor y el seco aire sevillano, los pileños sacan las tapas de tostón —pan tostado bañado en aceite de oliva de la tierra— para acompañar el bacalao frito o las sardinas, mientras el atardecer tiñe de naranja las calles del casco histórico.
La fiesta grande no es solo en agosto: el 5 de enero, cuando la Cabalgata de Reyes Magos recorre el municipio desde el Parque Municipal hasta la Ermita de la Santísima Virgen de Belén Coronada, pasando por la Residencia de Ancianos Cristo Rey. Es uno de esos momentos en los que Pilas se llena de luz y de niños con los ojos brillantes, sin importar la hora que sea.
¿Sabías que este pueblo, con sus calles estrechas y su ambiente tranquilo, guarda huellas de su pasado romano? Los restos cerámicos y las referencias de Plinio el Viejo lo atestiguan. Aquí no hace falta irse lejos para encontrar historia, buena comida y gente que te hace sentir como en casa.
Última actualización: 15 de septiembre de 2026