Sobre el chat de Alcalá de Guadaíra
La Torre del Homenaje, en el castillo de Alcalá, no solo vigila la ciudad desde el siglo XII sino que cada verano se llena de luz en las Noches del Castillo, cuando el flamenco y las sevillanas suenan hasta que el alba pinta de naranja los patios del casco histórico. Por allí cerca, en la Plaza del Duque, los domingos los bares aún sirven el 'pringaíto' con su aceite de oliva virgen extra de la Sierra Sur, y el olor a pan recién hecho de la tahona de la calle Río sale volando hasta mezclarse con el aroma de las tortas de aceite que venden en la Feria.
Si te gusta pasear sin prisas, el Parque Oromana, con sus 500 hectáreas de monte y río, es el lugar donde los alcalaeños van a hacer senderismo antes de comer migas con chorizo en las ventas de la zona. Y si buscas algo más tranquilo, el barrio de San Miguel conserva casas blancas con geranios en los balcones y el eco de las saetas que se cantan en Semana Santa cuando la cofradía del Gran Poder pasa por la calle Real.
Última actualización: 7 de agosto de 2026