Sobre el chat de Lora del Río
Lora del Río se levanta en la Vega del Guadalquivir, hacia el oriente de Sevilla, a 57 kilómetros. El río Guadalquivir y su afluente el arroyo Churre confluyen en el núcleo de población. Es un sitio de paso, punto en el Camino de la Frontera hacia Santiago de Compostela, lo que marcó su carácter. La altitud es baja, apenas 38 metros, pero el terreno ofrece variedad: a esa vasta extensión territorial de 293 kilómetros cuadrados corresponde una geología extraordinariamente compleja. Quien vive aquí entiende la importancia del agua en la región.
San Sebastián, patrón del pueblo, se celebra el 20 de enero con un día campestre en el monte público Matallana; por la tarde, procesión. La Semana Santa es movimiento: cuatro hermandades proceionan por las calles con sus devociones. La feria y las fiestas populares comienzan el último jueves de mayo. El Ayuntamiento es un edificio barroco que se terminó en 1761. Hay un Mercado de abastos diseñado por Aníbal González en 1910; casas notables como la de los Leones de 1765 y la de las Columnas de 1771. La Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo gótico mudéjar sevillano, se levanta desde el siglo XV. La zona arqueológica de Setefilla y el Castillo de Setefilla son testimonio de ocupación antigua.
Hablar de Lora del Río es hablar de transición: entre el centro de Andalucía y la costa, entre la historia arqueológica y la construcción de los Borbones. La gente que entra a este chat conoce esa mezcla de agua fecunda y calles que cuentan la edad del pueblo en cada fachada. No es turismo de guía: es la voz de quien crece en una localidad donde la liturgia festiva marca el ritmo del año.
Última actualización: 21 de septiembre de 2026