Sobre el chat de La Sierpe
Conocieron primero este llano por el agua. En 1494, tras desembarcar en el estero de Juan Hernández, Colón recaló en la desembocadura del río Jatibonico del Sur, donde se celebró la primera misa en suelo cubano. Allí, un cacique le habló de un territorio que llamaban Ornofay. Hoy, la llanura de La Sierpe guarda memoria de aquellos días entre sus ríos y canales, donde la tierra se pliega bajo el sol como un mapa vivo de Cuba.
La gente aquí hace fiesta con lo que tiene. En enero, las Fiestas de El Jíbaro resucitan tradiciones de más de cien años, mientras los carnavales de la cabecera municipal, El Jíbaro y Mapos sacuden las calles con comparsas y música. No busques glorias pasadas: el Museo municipal ya se reinauguró, y hasta las gradas del Estadio municipal estrenan butacas para ver a los locales morderse la provincia en cada partido.
El agua es la reina aquí. La presa Zaza, el mayor embalse del país, refleja la luz sobre los arrozales que riegan el canal Magistral. Por estos lares corren el Zaza, el Jatibonico del Sur, el Majagua y otros cursos que han visto correr siglos de historias aborígenes, como los restos hallados en Toma de Agua, junto al Zaza. Si te gusta el olor a tierra mojada y el rumor de las acequias, este es tu terreno.
Última actualización: 18 de septiembre de 2026