Sobre el chat de Esmeralda
El río Caonao serpentea entre el verde de la llanura esmeraldense, llevando consigo el murmullo de los trovadores que se reúnen en la Casa de la Cultura "Amadeo Roldán". Aquí, el calor de agosto supera los 35 °C, pero la sombra de los almendros en la plaza mayor alivia el sol, mientras se habla de la próxima Semana de la Cultura, cuando las comparsas llenen las calles de ritmo y color.
En Jiquí, los vecinos se reúnen frente al Cine de la comunidad para ver películas bajo las estrellas, y en Brasil, el Cine Jimaguayú atrae a familias enteras con sus funciones. Pero lo que realmente define a Esmeralda son sus fiestas: los Carnavales con sus congas y decimistas, o la selección anual de "La Esmeralda y sus rubíes", donde el arte popular brilla más que cualquier otra joya.
El batey Jaronú, con su arquitectura única y conservada, es un testimonio vivo de la historia local. Allí, entre paredes de adobe y techos de guano, la memoria de los primeros pobladores se mezcla con el presente, mientras los artistas exponen sus obras en las paredes descascaradas por el tiempo.
Última actualización: 8 de agosto de 2026