Sobre el chat de Bayamo
Bayamo, segunda villa fundada por los españoles en Cuba en 1513, es un pueblo que late con el sonido de las claves de los caballos por sus calles empedradas. No es solo su pasado colonial lo que la hace única: al caer la tarde, la brisa que trae el río Cauto arrastra el aroma a pan con lechón que se asa en las fondas del centro, y el eco de la banda municipal se mezcla con risas de niños que corretean por la Plaza del Himno. Si alguna vez has escuchado el himno nacional cubano, fue compuesto aquí en 1868, cuando los bayameses prendieron fuego a su propia ciudad antes que rendirse a los españoles.
A media hora en coche está el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, pero en Bayamo el verdadero santuario es su gente. Los vecinos de La Plaza, con su mercado de artesanías y sus tertulias en la bodeguita de la esquina, saben que el mejor pan de pueblo se hace con harina de trigo de la Cooperativa Agropecuaria local. Y cuando llega diciembre, la Fiesta de la Cultura Iberoamericana llena las calles de colores, con comparsas que desfilan al compás de los tambores y guayaberas blancas ondeando al viento.
Última actualización: 18 de julio de 2026