Sobre el chat de Hunucmá
La ciénega que dio nombre a este pueblo —‘agua de ciénega’, del maya *hun* (agua) y *ucmá* (ciénega)— se esconde tras el rumor de las calles empedradas y las fachadas coloniales. Aquí, entre la capital municipal y el puerto de Sisal a 23 km, el tiempo parece detenerse en los detalles más pequeños: el olor a salitre en la plaza principal o el eco de las campanas de la iglesia que repica al caer la tarde.
Quienes pasan por Hunucmá suelen quedarse por su ambiente tranquilo, pero con un deje marinero que trae el viento desde Sisal. De las cuatro comisarías del municipio, San Antonio Chel y Texán son paradas obligadas para quienes buscan el sabor de la tierra: desde los frutos de la milpa hasta los panes de horno de leña que se venden por las mañanas.
Si el calor aprieta, siempre queda el recurso de sentarse en la sombra de un árbol de ceiba para hablar de lo que mueve a este pueblo: sus tradiciones, sus gentes y ese algo que solo quienes lo conocen saben explicar.
Última actualización: 17 de septiembre de 2026