Sobre el chat de Turbo
La bahía de Turbo dibuja un perfil de casas bajas entre el azul turbio del río Atrato y el Caribe, donde los barrios Gaitán y Brisas del Mar comparten ese olor a salitre y plátano maduro que flota en el aire al atardecer. Por algo el lugar se llamó así: el agua del golfo, cargada de sedimentos del Atrato, nunca pierde ese tono opaco que los pescadores conocen mejor que nadie.
Entre octubre y noviembre, el Carnaval de las Etnias y el Mangle llena las calles de color y ritmo: el Festival de Bullarengue suena en la zona rosa, donde bares y licoreras se llenan sin preguntar de dónde vienes. Más allá, en las playas de La Martina, las olas rompen cerca del restaurante Simona del Mar, aunque ya nadie recuerda cuándo fue la última vez que hubo más de veinte personas bañándose a la vez.
Los turbeños no pierden el tiempo hablando del pasado: cada 11 de agosto celebran el Día de la Antioqueñidad con una cabalgata que recorre la vía hacia Necoclí, y en Semana Santa el Festival del Dulce atrae a quien busca probar el pan de yuca recién horneado en las panaderías del centro. Si quieres saber por qué el cangrejo azul y el banano son los reyes aquí, pregunta sin rodeos: la respuesta suele ser un gesto hacia el mar o un mapa dibujado en la servilleta.
Última actualización: 16 de septiembre de 2026