Sobre el chat de Apartadó
El dulce aroma a plátano frito se mezcla con el salitre del Caribe cuando el sol se asoma sobre Apartadó. No hay necesidad de buscar más allá del mercado para encontrar el primer plato de la mañana: un plato de arroz con huevo, crujiente y dorado, o una arepa de huevo que se deshace al primer bocado. Junto a ellos, el banano en todas sus formas —crudo, maduro, frito— es el rey de la mesa, como lo es de la economía local.
La gente aquí no solo come bien: celebra. En julio, las calles se visten de blanco y azul cuando la Virgen del Carmen recorre el municipio, y en diciembre, los mitos y leyendas de Urabá cobran vida en un desfile que atrae a curiosos de toda la región. Pero si hay un sabor que define a Apartadó, es el del banano: no solo en los mercados, sino en cada esquina, donde hasta el aire huele a fruta madura.
Entre el bullicio del centro y la tranquilidad de los barrios occidentales —donde se ha asentado esa clase media que crece al ritmo del comercio—, la vida en Apartadó es un equilibrio entre lo tradicional y lo moderno. Aquí no se habla de
Última actualización: 7 de agosto de 2026