Sobre el chat de Chepén
Chepén debe su nombre a Francisco Chepén, un curaca de la zona que dejó huella en la historia local. Lo que más identifica a este rincón de La Libertad no es solo su pasado prehispánico —el cerro que custodia el complejo arqueológico moche tardío sigue ahí, con sus murallas de piedra y barro—, sino su presente: un valle donde el arroz crece entre el desierto y el Pacífico, dándole el título de "La perla del Norte".
En enero, la ciudad se viste de fiesta para San Sebastián, su patrón, mientras el Corpus Christi pinta las calles con alfombras de flores y altares que suben hasta el cerro. La arena y el agua se mezclan en su geografía: al este, el desierto de Cajamarca; al oeste, olas que llegan desde el océano; y en medio, la cuenca que riega sus campos. Aquí, el arroz no es solo un cultivo, es cultura.
Los que pasan por Chepén suelen llevarse una imagen curiosa: el contraste entre las huellas moche en las alturas y el olor a arroz recién cosechado en las tierras bajas. Si quieres saber cómo se vive entre cerros antiguos y arrozales modernos, esta es tu sala.
Última actualización: 16 de septiembre de 2026