Sobre el chat de Tacna
Tacna no es solo la capital de la región más sureña de Perú, es un pedazo de historia viva en cada esquina. Aquí el aire huele a chicharrón y a misti, esa brisa cálida que baja de los Andes y se mezcla con el mar. Si pasas por la Plaza de Armas, fíjate en la Catedral: sus torres gemelas son como un reloj que marca el ritmo de la ciudad, no solo de las horas, sino de las siestas que se alargan hasta el atardecer.
Los tacneños no necesitan excusas para reunirse. En el Mercado Municipal, las señoras de delantal venden picarones que se deshacen en la boca y empanadas de huevo duro que parten el alma (y el estómago). Por las noches, en la calle San Martín, los jóvenes se sientan en las aceras a tomar un chifa con tallarines saltados, aunque el frío de julio a veces obligue a pedir un té de muña para entrar en calor. Los domingos, si hay suerte, puedes pillar el Festival de la Marinera, donde hasta los abuelos bailan sin pudor en la pista improvisada.
Última actualización: 8 de agosto de 2026