Sobre el chat de Atuncolla
Atuncolla, o Hatuncolla, está en Puno, en el altiplano peruano, a casi 3.840 metros de altura, donde el aire es delgado y el aymara sigue siendo lengua viva. El pueblo no es grande, pero fue la antigua Hatun Colla, capital del Reino Colla, y eso pesa en cómo se cuenta su propia historia. La gente que habita Atuncolla mantiene esa memoria como parte cotidiana de la vida, no como un objeto de museo. Quien es de Atuncolla entiende ese ritmo: el de las estaciones, el de las festividades que tienen raíces en tiempos anteriores a la conquista.
A cuatro kilómetros al sur están los restos de la necrópolis de Sillustani, uno de los sitios que hace de Atuncolla parte del circuito turístico Quechua del altiplano. Las viviendas junto a la carretera se han ido preparando para recibir visitantes, que pueden ver de cerca cómo vive y se organiza la gente del pueblo. Las festividades tienen raíces que van mucho antes de la conquista, herencia de cuando Hatun Colla era la capital del Reino Colla. Los nombres de calle, los espacios donde se reúne la gente, reflejan esa historia de comunidad andina que se sustenta a sí misma.
La sala reúne a gente de Atuncolla y a quienes tienen raíces en el altiplano puneño. Gente que estudió en Puno, a 34 kilómetros de aquí, pero vuelve. Quienes viajaron fuera pero mantienen el vínculo con ese lugar donde el altiplano y la historia del Reino Colla definen todo. Es un espacio para hablar de la vida a esas altitudes, de tradiciones, de cómo es vivir en un lugar donde la geografía y la historia indígena son inseparables.
Última actualización: 16 de septiembre de 2026