Sobre el chat de Paracho de Verduzco
Los paracheños respiran guitarra desde que nacen. No es una frase hecha: la economía principal es su fabricación, y las manos que construyen instrumentos son las mismas que tocan en las fiestas. La Feria Nacional de la Guitarra, que se celebra la primera semana de agosto, concentra ese saber-hacer que define el carácter de la comunidad indígena purhepecha. Aquí se entiende la música como oficio transmitido, no como una afición de fin de semana.
En las calles de Paracho circula la sïrángua, una música de boda que los maestros como Jesús Valerio Sosa enseñaron durante siglos. No es folclore congelado, sino una práctica viva: cuando en Paracho se casa alguien, esa música articula la ceremonia. Rubén Campos documentó en su libro que Paracho fue el núcleo de cancioneros y productores de sones populares en Michoacán, un lugar donde un maestro de capilla decidió quedarse a enseñar artes musicales, y desde entonces esa tradición no se interrumpió.
El territorio está a 2.228 metros, tierra de cultivos como maíz, frijol, papa y trigo. El Festival Cultural de la Guitarra en Semana Santa, el Concurso Nacional de Globos de Cantoya en julio y la celebración de las canacuas en octubre marcan el calendario de una comunidad que enraíza su identidad en lo que produce: instrumentos, música y la memoria de ser purhepecha en la Meseta michoacana.
Última actualización: 23 de septiembre de 2026