Sobre el chat de Miahuatlán de Porfirio Díaz
En Miahuatlán la calle respira a tierra mojada y maíz tostado. Los de aquí no necesitan presentarse más que con un saludo: el que camina por las aceras sabe que el trato es franco, incluso cuando el sol aprieta en la sierra sur de Oaxaca. Por las tardes, el olor a café de altura y tortillas de maíz azul se mezcla con el eco de las campanas que llaman a los oficios religiosos.
La Semana Santa aquí no es solo una fecha en el calendario: se vive desde el Miércoles de Ceniza, con los viernes de Cuaresma preparando el alma para el Domingo de Ramos. Ese día, el templo se llena de palmas benditas que luego protegen los hogares de las tormentas. Y cuando llega el Jueves Santo, el pueblo entero desfilan por las calles rumbo a los actos divinos, como si el tiempo se detuviera para recordar por qué Miahuatlán sigue siendo un gran pueblo.
¿Sabías que el nombre original zapoteco, Pelopenitza, habla de un lugar junto al agua? Hoy, entre las casas de adobe y las calles empedradas, esa memoria sigue viva. Si quieres saber cómo se vive aquí de verdad, en qué rincones se esconden las historias más antiguas, o simplemente charlar con alguien de por estos lares, este es el sitio.
Última actualización: 15 de septiembre de 2026