Sobre el chat de Castellon
El Mediterráneo marca el borde este de la provincia castellonense, con la península de Peñíscola y el cabo de Oropesa del Mar dibujando la costa. Hacia el interior el paisaje cambia del todo: ahí empiezan las sierras del Maestrazgo y de Espadán, y entre ambas se levanta el Peñagolosa, con 1813 metros la segunda cima de la Comunidad Valenciana. Casi toda la gente vive pegada al mar; el interior de montaña se ha ido quedando casi vacío.
Detrás de esa provincia repartida entre costa y sierra hay siglos de historia. Los musulmanes la ocuparon desde el siglo VIII hasta bien entrado el XIII, cuando Jaime I la incorporó a la Corona de Aragón: el primer lugar que cayó fue Ares del Maestre, camino de conquistar Borriana. En el chat se nota ese poso, aunque la conversación vaya de otra cosa.
Hoy el trabajo sigue marcando el carácter castellonense: los cítricos y las hortalizas de Burriana, Nules y Benicarló, la cerámica y el azulejo de Onda, Alcora o Villarreal, la pesca en los puertos de la costa. En la sala se junta gente de esas comarcas, del interior despoblado y de la franja litoral, con el Mediterráneo siempre de fondo.
Última actualización: 23 de septiembre de 2026