Sobre el chat de Castellón de la Plana
El nombre de Castellón de la Plana nace de un castillo pequeño que protegía a sus primeros pobladores en el cerro de la Magdalena, hasta que en 1290 la villa se trasladó a la Plana. Allí, entre el Mediterráneo y las sierras del interior, la ciudad creció sobre terreno llano a apenas cuatro kilómetros de la costa, donde la Costa del Azahar despliega sus 8,6 kilómetros de playas.
Los castellonenses saben que su identidad se forja entre el mar y la tierra. Al este, las aguas del golfo de Valencia guardan las islas Columbretes, ese archipiélago volcánico a 30 millas náuticas que es reserva marina y natural desde hace décadas. Por el interior, las colinas cercanas recuerdan que esta ciudad no es solo plaine, sino también puerta de comarcas como el Alcalatén o la Plana Baja.
Entre sus calles, el cruce del paralelo 40° norte con el meridiano 0° marca un detalle geográfico único: justo en la Marjalería, dos líneas imaginarias se encuentran a mitad de camino entre el mar y el núcleo urbano. Eso sí, aquí no se habla de fallas, sino de lo que une a los vecinos: el día a día junto a un Mediterráneo que huele a azahar en primavera.
Última actualización: 4 de septiembre de 2026