Sobre el chat de Tabernes de Valldigna
Las hogueras de San Antonio Abad huelen a leña quemada y a tradición en las calles de Tabernes. No es solo una fiesta de enero: es el momento en que los vecinos sacan a pasear a sus animales para la bendición, y el pueblo se llena de ese olor a chamusquina que mezcla con el salitre del Mediterráneo a dos kilómetros.
Por aquí no solo se habla del arroz al horno, ese plato que humea en las cocinas familiares los domingos. También de las Fallas de marzo, cuando el sonido de las bandas y el olor a pólvora inundan las calles. Seis fallas hay en el pueblo, cada una con su color y su historia, aunque todas acaban convertidas en ceniza entre risas y tragos de mistela.
En las playas de arena fina, la Noche de San Juan trae consigo el correfoc al atardecer y, después de medianoche, los pies mojados en el agua y las hogueras en la arena. No hace falta ser de aquí para entender por qué la gente repite el ritual cada año: el olor a sal, el calor de las llamas y el rumor del Mediterráneo lo explican todo.
Última actualización: 13 de septiembre de 2026