Sobre el chat de Chirivella
Chirivella lleva el nombre de un pequeño bosque en latín, Silvella, que los árabes transformaron. La tierra que hoy pisas fue regada por acequias romanas como la de Benáger y Faitanar, y aún guarda bajo sus calles el eco de los alfareros que, según la tradición, hallaron la imagen de la Virgen de la Salud bajo una campana durante la Reconquista.
El barrio de la Luz, al otro lado del cauce del Turia, se une al casco antiguo donde la iglesia de la Virgen de la Salud, de finales del siglo XVII, alza su torre campanario sobre callejones que aún respiran el trazado árabe. Si alguna vez paseaste por aquí en septiembre, sabrás que la Noche de los Higos —con su cena y fiesta en la calle hasta el amanecer— es más que una tradición: es un ritual que une a vecinos y forasteros bajo las mismas luces.
La banda del Círculo Instructivo Musical, fundada en 1922, lleva más de un siglo marcando el ritmo de la localidad. Y aunque hoy el 60% de los chirivellanos trabaja en servicios, el olor a tierra mojada de la huerta sigue presente en las fiestas falleras o en las procesiones que honran a San Vicente Ferrer.
Última actualización: 22 de septiembre de 2026