Sobre el chat de Zizur Mayor
La iglesia de San Andrés no pasa desapercibida: su mezcla de estilos gótico y románico, con ese retablo plateresco del siglo XVI que retrata la vida de San Andrés, atrae a quienes buscan algo más que un paseo. No es raro ver a vecinos cruzando la plaza para echar un vistazo rápido a las tallas ocultas tras el Sagrario, esas que datan de 1600 y que muchos zizurtarras han visto desde niños.
Las fiestas patronales, que en septiembre celebran la Exaltación de la Santa Cruz, son el momento en que el pueblo se llena de música y color. No se trata solo de ver las verbenas: la gente se junta en las calles para recordar cómo hace décadas estas fiestas marcaban el fin de la siega. Hoy, con más de dieciséis mil habitantes, Zizur Mayor ha cambiado, pero el espíritu sigue siendo el mismo.
Entre el río Elorz —que serpentea por la Cuenca de Pamplona— y la sierra del Perdón al nordeste, este municipio de 5,6 km² ofrece un paisaje que sorprende a quien viene de Pamplona por la carretera. Aquí no hay que buscar grandes monumentos, sino rincones donde el tiempo parece detenerse entre el murmullo del agua y el eco de la banda municipal, fundada hace unas décadas y que ya ha dejado su huella en el cine.
Última actualización: 15 de septiembre de 2026