Sobre el chat de Durazno
El puente sobre el río Yi, con sus luces nocturnas reflejándose en el agua, es solo una excusa para empezar a hablar de Durazno. La ciudad, a medio camino entre Montevideo y Rivera, tiene ese aire tranquilo donde lo rural y lo urbano se mezclan sin aspavientos. No es raro encontrar a alguien que te hable de la Fiesta de la Naranja —sí, aunque no crezca—, un festejo que llena las calles de color y olor a fruta en verano.
Si pasas por el Mercado Municipal un sábado por la mañana, verás cómo los puestos de empanadas de carne, los dulces de leche quemada y el mate compartido entre desconocidos son el día a día. La gente aquí no se andan con rodeos: si quieres saber dónde probar el mejor chivito a la plancha, pregúntale a cualquiera en la plaza Artigas; te mandarán directo a la parrilla de la esquina de 18 de Julio.
Última actualización: 10 de agosto de 2026