Sobre el chat de San Miguel de Abona
El martes de Carnaval y el 29 de septiembre, San Miguel de Abona huele a fiesta. En esas fechas, el pueblo se llena de color y música sin que importen los más de 580 metros de altitud que marca el casco histórico, donde la iglesia de San Miguel y el Calvario aún guardan el eco de los siglos XVIII y XIX.
Por el casco urbano, entre casas señoriales como la del Capitán, se respira el sur tinerfeño: sol casi todo el año, barrancos que cortan el paisaje —como el de Uchoba— y un aire seco que dibuja noches claras. Al caer la tarde, algunos se acercan a Golf del Sur o Amarilla Golf para practicar su swing, mientras otros prefieren perderse por los senderos que trepan hacia El Bucio, donde el viento silba a más de mil metros.
Fuera del núcleo, en las afueras, el cruce de caminos se llena de historias: desde los que regresan de la peregrinación del Camino del Hermano Pedro —que cada año cruza parte del término municipal el sábado anterior al 24 de abril— hasta los que solo quieren hablar de lo que se cuece en esta tierra de grandes piedras y tradiciones.
Última actualización: 21 de septiembre de 2026