Sobre el chat de Cantillana
Cantillana se alza en la llanura de la provincia de Sevilla, apenas 34 metros sobre el nivel del mar. Esa posición define todo: un clima cálido la mayor parte del año, una geografía plana donde el agua es tanto recurso como frontera, y una historia que sigue el curso del Guadalquivir. Los 10.780 habitantes viven en ese terreno bajo donde la región es fértil pero donde también la lluvia escasea muchos meses del año. La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción data del siglo XVI, construida bajo el patronato de los Condes de Cantillana, un edificio que permanece como la columna vertebral del municipio.
El patrimonio arquitectónico se distribuye entre iglesias: la ermita de San Bartolomé, la ermita de la Misericordia, la ermita de Ntra. Sra. de la Soledad. Esa acumulación de espacios religiosos cuenta una historia de un pueblo donde la fe tenía recursos para construir, donde la vida se organizaba en torno a las festividades del calendario eclesiástico. Cada ermita es una lección de cómo los sevillanos, aunque fuera en municipios pequeños, encontraban forma de edificar permanencia.
Quien entra en el chat de Cantillana se encuentra con gente que vive en ese paisaje llano del sur sevillano, gente de la ribera del Guadalquivir cuando el río las atraviesa. Es un sitio donde la conversación gira en torno a la vida agraria, la arquitectura religiosa como punto de referencia, y la proximidad a Sevilla capital. Son sevillanos de pueblo, no de ciudad, lo cual marca diferencias sutiles pero reales en cómo entienden la vida y el tiempo.
Última actualización: 5 de septiembre de 2026