Sobre el chat de Camas
La iglesia de Nuestra Señora de Gracia no es solo el edificio más reconocible de Camas, sino el corazón donde se guardan siglos de historia entre sus tres naves. Ahí, en el retablo mayor, preside la Virgen de los Dolores, patrona del pueblo, mientras que en la nave derecha un relieve de la Virgen de la Antigua del siglo XVII dialoga en silencio con el pasado fenicio del Collar del Carambolo, descubierto en 1958 y hoy símbolo municipal.
El municipio respira entre el río Guadalquivir, que lo separa de Sevilla a solo cinco kilómetros, y las lomas del Aljarafe al oeste. Por sus arterias pasan la A-66, la SE-30 y hasta cuatro carreteras autonómicas que conectan con Santiponce, Valencina o Tomares, pero en el casco urbano todo se reduce a calles llanas donde el trigo y la cebada aún definen el paisaje rural del norte.
Los polígonos industriales al noreste —como Los Girasoles o Plata— conviven con la huella tartesia de un tesoro que cambió la arqueología local. Aquí, entre fábricas y campos, la gente sabe que Camas no es solo un cruce de carreteras: es un lugar donde el oro de Tartessos y el aroma a incienso en la semana mayor se mezclan con el bullicio de quienes trabajan en Sevilla pero eligen vivir en un pueblo con alma propia.
Última actualización: 8 de agosto de 2026