Sobre el chat de Villaguay
Frente al imponente reloj del edificio municipal, donde una paloma dejó su huella en 1902, la vida en Villaguay sigue marcando el compás. Entre la Sociedad Italiana —con sus columnas que dan sombra a la plaza— y el Banco de la Nación, con su jardín centenario, la ciudad respira historia cada vez que alguien cruza la calzada. No es un simple reloj: es el punto donde se cruzan las miradas de quienes pasan por ahí, jóvenes que van al club de básquet o familias que buscan frescor en la galería de la Sociedad Española.
Cuando cae la tarde, el Hipódromo se llena para la Carrera de Santa Rosa, un evento que atrae a más que apostadores. Mientras, en los clubes Parque o Huracán, el balón no para: el básquet local es una pasión que se vive en la cancha y en las gradas, como si cada partido fuera una extensión de la identidad villaguayense. Y si el 20 de noviembre suena en el calendario, no es casualidad: ese día la ciudad celebra su fundación con la maratón Ciudad de Villaguay, una carrera que recorre calles con más de un siglo a cuestas.
El arroyo Villaguay —que dio nombre al lugar— sigue su curso entre leyendas guaraníes, pero hoy es el escenario de tardes tranquilas donde alguien como vos puede sentarse a hablar de fútbol, de la fiesta patronal o del último rally que pasó por la zona. Aquí no hay que explicar de dónde es uno: basta con mencionar la plaza, el reloj o el Hipódromo para que el otro sepa que estás hablando de casa.
Última actualización: 8 de agosto de 2026