Sobre el chat de Villa Mercedes
Fuera del bullicio de la capital provincial, Villa Mercedes respira ese aire de pueblo grande que nunca pierde la esencia. Aquí la gente se saluda por la calle, los domingos el aroma a asado se mezcla con el de las empanadas de carne cortada a cuchillo, y en la Plaza San Martín —con su reloj centenario— los abuelos juegan al ajedrez mientras los chicos corren entre los juegos. Si pasas por el centro, fíjate en el mural de la fachada de la Municipalidad: retrata a los primeros pobladores con sus aperos, un guiño a que este suelo fue testigo de la expansión ferroviaria que le dio vida a la zona.
Más allá de lo turístico, la ciudad late en barrios como La Ribera, donde el río Quinto serpentea entre casas humildes y algunos galpones que aún guardan historia. Los jóvenes se reúnen en el Polideportivo Sur para partidos de fútbol o en las peñas de la Casa de la Cultura, que en octubre se llena para el Festival de la Tonada, una fiesta con guitarreadas y vino patero que atrae a hasta cinco mil personas. No es raro cruzarse con un paisano que te invite a probar un vino casero recién fermentado o a escuchar una zamba en vivo en algún boliche del centro.
Última actualización: 8 de agosto de 2026