Sobre el chat de Villa del Totoral
Antes de llamarse Villa del Totoral, los indígenas que vivían aquí llamaban a esta tierra Linsacat, un nombre que mezclaba bañado o pantanillo con pueblo o aldea. Fueron los comechingones los primeros en ocupar la zona, organizados en clanes que respondían a un cacique o a un brujo.
De aquella vida quedan huellas concretas: en el llamado Cajón de Piedra todavía se ven morteros excavados en la roca, y en el Cerro de la Cruz se conservan otros restos de aquel asentamiento. Los colonizadores que llegaron después siguieron el mismo camino real que ya habían marcado los pueblos originarios.
El microclima hace que aquí las estaciones se vivan con menos brusquedad que en otros puntos de Córdoba. Quien entra a la sala suele hablar de eso, del pueblo tranquilo que es, y de la cabecera de departamento en la que se ha convertido con los años.
Última actualización: 7 de septiembre de 2026