Sobre el chat de San Martin de los Andes
El reflejo del lago Lácar en las mañanas de invierno es tan nítido que parece un espejo roto. San Martín de los Andes se despereza con ese paisaje de fondo, entre el aroma a leña de las estufas de las casas de madera y el sonido de las cadenas de los 4x4 que suben hacia el cerro Chapelco. Aquí el invierno no es solo una estación, es un ritual: la temporada de esquí atrae a locales y turistas que se amontonan en la base de la montaña para coger el primer remonte a las ocho de la mañana, cuando el sol aún no ha quemado la helada de la noche.
Pero cuando cae la tarde, el pueblo se llena de vida en otro sentido. En la peatonal San Martín, los bares se llenan de guitarristas que improvisan zambas y chamamés, y el olor a cordero patagónico que sale de las parrillas de la Costanera no engaña a nadie: esto es territorio de fogones y historias contadas al calor de un vino Malbec de la región. Si pasas por allí en febrero, no te pierdas la Fiesta de la Nieve: carreras de motos de nieve, shows de fuegos artificiales sobre el lago y, por supuesto, el asado comunitario que organizan los vecinos del barrio Villa Los Coihues.
Última actualización: 8 de agosto de 2026