Sobre el chat de Temperley
Entre el bullicio de la estación de Temperley, donde los trenes de la línea Roca traquetean cada pocos minutos, se esconde una ciudad con identidad propia. Más allá de ser la cuna del Club Atlético Temperley —ese equipo de fútbol que emociona hasta a los que no lo siguen—, la zona tiene rincones que pocos mencionan: las empanadas de la panadería de la calle Mitre, recién horneadas a las 11 de la mañana, o el viejo cine Teatro San Martín, que en los 80 proyectaba películas antes de que el barrio se llenara de edificios.
Si pasas por la plaza Alsina un sábado por la tarde, verás a chicos jugando al fútbol en la cancha de tierra y a abuelos tomando mate bajo los árboles. Allí mismo, la feria de artesanos del domingo vende desde dulces caseros hasta remeras con el escudo del club. Temperley no es solo una parada de tren: es un lugar donde la gente se saluda por la calle y donde el olor a pan recién hecho se mezcla con el ruido de los negocios de la avenida Alvear.
Última actualización: 10 de agosto de 2026