Sobre el chat de Malargue
En Malargüe el viento no avisa antes de llegar. De repente azota la plaza central con ráfagas que levantan polvo sobre el adoquín rojo del adoquinado de la Plaza San Martín, donde los domingos a las 10 la banda municipal toca el himno antes de que empiece el mercadito artesanal. Los puestos olfatean a empanadas de carne de cordero —son de las mejores de la provincia—, y el olor a pan recién horneado en la panadería La Unión se mezcla con el aroma a leña de los asados que hacen en la parrilla El Chañar, justo a media cuadra.
Si subes por la ruta provincial 180 hacia el Cerro Nevado, en invierno el aire se corta con cuchillos y la gente se refugia en los bares del centro con mate y picadas, mientras en verano los turistas invaden la zona del Valle de Las Leñas para esquiar de día y tomar cerveza artesanal en el pub Kike’s Brew Bar al caer el sol. Allí, entre risas y anécdotas, alguien te dirá: «Si no has probado el locro malargüino, no has vivido».
Última actualización: 15 de julio de 2026