Sobre el chat de General Pueyrredon
En Plaza San Martín, cuando cae el sol, la gente se junta a tomar un cortado en las mesas de aluminio mientras los chicos corretean por la fuente. A doscientos metros, la peatonal San Martín bulle con vendedores de pochoclo y turistas buscando el primer regalo de la temporada. Aquí, entre el olor a mar y el asfalto caliente, se decide en qué bar de Güemes probar la mejor milanesa a la napolitana de la ciudad.
Los de La Perla juran que su playa es la más tranquila, donde los pescadores dejan sus cañas al atardecer y las familias despliegan las toallas sin aglomeraciones. En cambio, en Punta Mogotes el viento no perdona: las olas rompen fuerte y los kitesurfistas esperan su turno al pie del acantilado. Cada rincón del partido —desde el centro hasta el Balneario Chapadmalal— tiene su propio ritmo, y en esta sala se comparte desde la última movida en el teatro Colón hasta el mejor atardecer en el Torreón del Monje.
Última actualización: 7 de agosto de 2026