Sobre el chat de Castilblanco de los Arroyos
Hasta 1916 el pueblo se llamaba simplemente Castilblanco, y solo con la reforma de la nomenclatura municipal de ese año pasó a ser Castilblanco de los Arroyos. Según un estudio del filólogo Balbino Manuel Macías, el topónimo se forma en capas, como un yacimiento de palabras: Castro, del latín castrum o zona fortificada, más el sufijo diminutivo -ellum que en mozárabe dio Castriel, más Blanco y, al final, de los Arroyos.
Situado en la Ruta de la Plata, el pueblo se levanta a más de 300 metros sobre el nivel del mar, a poco más de 35 kilómetros de Sevilla capital. Es de esos sitios cuyo nombre esconde más historia de la que parece a simple vista, algo que sorprende a quien llega de fuera y solo conoce el pueblo por el paso de la ruta.
Con más de 320 kilómetros cuadrados de término, buena parte todavía dedicados al campo, la vida aquí combina el trabajo agrícola con la cercanía a la capital, a la que muchos vecinos se desplazan a diario. Por la sala pasa gente que sabe explicar de dónde viene el nombre del pueblo con pelos y señales, y quien nunca se lo había planteado.
Última actualización: 8 de septiembre de 2026