Sobre el chat de Calilegua
Entre las yungas y la llanura chaqueña, el piedemonte donde se asienta esta ciudad jujeña impone su propio clima: veranos que en diciembre y enero pueden rozar los 46 grados, y noches de invierno, en junio y julio, que bajan de los 10. Se llega desde la capital provincial por la RN 34 o por un pequeño acceso desde la RP 83.
El nombre significa mirador de piedra en lengua aimara. Antes de la llegada española el territorio lo poblaban los ocloyas, una parcialidad de los omaguacas, junto a churumatas, chanés, chorotes y quechuas. En 1756 los jesuitas fundaron aquí la Reducción San Ignacio de los Tobas, cerca del Fuerte Nuestra Señora del Rosario, hasta su expulsión en 1767.
Hoy la vida gira en buena parte alrededor del complejo agroindustrial Ledesma S.A.A.I., que produce azúcar, alcohol y papel, junto a cultivos de tomate, maíz, chauchas, berenjenas, ajíes y flores tropicales de exportación. El cercano parque nacional Calilegua asoma en cualquier charla de la sala.
Última actualización: 29 de septiembre de 2026