Sobre el chat de Barbastro
La Catedral de Santa María de la Asunción domina Barbastro, ese edificio gótico de 1517 que tardó dieciséis años en terminarse. El retablo mayor, con su basamento de alabastro de Damián Forment, es lo primero que te golpea al verla. Junto a ella, el Palacio Episcopal sigue la línea aragonesa clásica, alzado en el XVI. El río Vero atraviesa la ciudad camino de desembocar en el Cinca.
Barbastro es hoy sinónimo de vino. La Denominación de Origen Somontano pone a la ciudad en el mapa durante el Festival Vino del Somontano cada agosto, con actuaciones y una muestra gastronómica donde los vinos se casan con tapas. Pero la verdadera joya es el Tomate Rosa de Barbastro, ese producto con etiqueta de calidad que define el huerto local. La chireta, hecha con tripa de cordero rellena de arroz, jamón y tocino, es otra de esas comidas que la gente viene a probar.
En los sábados en la plaza del Mercado puedes ver a productores locales vendiendo frutas y verduras. Es una ciudad que vive del vino y del campo, pero sin perder el peso de su historia medieval.
Última actualización: 22 de septiembre de 2026