Sobre el chat de Avellaneda
Si el olor a facturas recién hechas te guía hasta la panadería de Mitre y Alsina, estás en Avellaneda. Pero aquí no solo se habla de los clásicos medialunas; el barrio tiene más capas que un viejo vestido de tango. Desde los almacenes de la vuelta hasta los murales que pintan los pibes en el centro, cada rincón cuenta algo distinto. El Mercado de Avellaneda, con sus puestos de quesos y verduras, es el lugar donde hasta el más despistado acaba preguntando "¿dónde queda el de la salsa picante?".
Los domingos por la mañana, el paseo de la Costanera Sur se llena de familias que llevan a los chicos a ver los patos en el Riachuelo. Eso sí, no es raro que algún vecino suelte un "¡qué feo está el río!" mientras saca una foto al atardecer. Y si te cruzas a un grupo hablando de fútbol, es probable que terminen en el Cilindro o en el estadio de Racing, donde el grito de "¡dale, academia!" resuena como un himno local. En esta sala, el tema puede ir desde las mejores parrillas de Sarandí hasta las fiestas patronales de Piñeyro, pero siempre con gente que sabe de qué habla.
Última actualización: 10 de agosto de 2026